El 20 de Mayo, nuestra Iglesia recuerda a San Bernardino de siena,
Predicador y sacerdote misionero de la orden de los Franciscanos. Año 1444,
Italia.
Bernardino
Albizzeschi nació el 8 de Septiembre de 1380 en Toscana, Italia.
Su padre fue el gobernador de esta ciudad Sienesa. Cuando cumplió 6 años,
murieron sus padres, y creció desde entonces en la casa de una tía.
Después de su educación
básica, trabajó unos años cuidando a los enfermos en un hospital.En Siena estudió después Derecho civil y canónico.
Durante este tiempo, con la aparición de la peste hacía 1400, trabajó en el
hospital de Santa María della Scala, y animó a otros hombres a hacer lo mismo.
En el año 1402 entró en la
Orden Franciscana de la observancia. Donó todos sus bienes a los pobres. San
Vicente Ferrer, durante su sermón en Alessandria eligió a Bernardino para
cumplir la Evangelización de Italia.Durante
más que 30 años, Bernardino predicó en Italia. Tenía un papel importante en el
renacimiento de la religiosidad al comienzo del siglo XV. Tenía mucho público
durante sus sermones, provocando a menudo el furor y la exaltación de las masas,
reconcilió querellas y realizó milagros. En 1425 predicó todos los días durante
siete semanas seguidas en Siena.
En el año 1427 fue llevado a
juicio en Roma defendiéndose de la acusación de herejía y salió declarado
inocente. San Bernardino continúo predicando con la palabra y el ejemplo, fue
evangelizando por pueblos y ciudades a las gentes de Italia y difundió la
devoción al santísimo Nombre de Jesús perseverando infatigablemente en el
oficio de la predicación con gran fruto para las almas.
En 1431 viajó por la Toscana, Lombardía,
Romaña y Ancona. Volvió a Siena para prevenir una guerra contra Florencia.
Rechazó el puesto de obispo en Ferrara, y en 1435 el de obispo en Urbino. Durante
estos años mantuvo amistad con Juan Capistrano y San Jaime de la Marca fue
discípulo suyo. Los papas Martín V y Eugenio IV le dieron su ayuda.
En el año de 1437 tuvo que
abandonar la predicación porque fue elegido vicario general de los franciscanos
observantes y poco después representó toda la orden en Italia. En 1442, pidió
al papa su dimisión como vicario general para poder dedicarse de nuevo a la
predicación y sus trabajos de misionero. Su salud se empezó a deteriorar, pero
a pesar de su enfermedad, viajó al Reino de Nápoles cumpliendo con su deseo de
haber predicado en todas partes de Italia antes de morir.
San Bernardino murió el 20 de
mayo de 1444 en L’Aquila del Abruzo, Según
la tradición, su sepulcro "continuó sangrando" hasta que dos
facciones de la ciudad fueron reconciliadas. Su cuerpo se ha mantenido
incorrupto. Las narraciones de sus milagros se multiplicaron y así, fue
canonizado ya en 1450 por el papa Nicolás V solamente seis años tras su muerte.
Es patrono de los que padecen problemas respiratorios, de la ludopatía, de los que
se dedican a la publicidad, a la comunicación, y de varias ciudades alrededor
del mundo.
Oh Dios, que por medio de San Bernardino muchos pudieron oír tu palabra
y sus corazones fueron transformados, permítenos el día de hoy llevar una
palabra que pueda aliviar el corazón necesitado, que tu amor nos acompañe y nos
guie a alentar a los hermanos con sed de tu palabra. Por Nuestro Señor
Jesucristo, San Bernardino de Siena, Ruega por nosotros. Amén.
Bendiciones
en Cristo Jesús. En "SABIDURIA DE LOS SANTOS-Santoral" compartimos
una breve biografía del Santo de cada día 🎧.
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El
19 de Mayo, nuestra Iglesia recuerda a San Celestino V, el papa # 192 de
Nuestra Iglesia Catolica. Año 1296, Italia
No
se tiene una fecha exacta de su nacimiento, se comprente en el periodo de 1209
al 1215, en la región de Molise, Italia. Fue el onceavo de 12 hijos que tuvo el
matrimonio de Angelo Angelerio y Maria Leone. Su Nombre era: Pietro Angelari de Murrone.
De
joven comenzó a distinguirse entre sus familiares por su alto grado de
humildad. Le encantaba vivir solo como un ermitaño, Ingresó en 1232 como monje
al monasterio benedictino de Santa María in Faifoli, situado en la diócesis de
Benevento, donde mostró una extraordinaria predisposición al ascetismo, que en
1239 le llevó a hacerse eremita en una cueva situada en el monte Morrone, donde
permanecería durante cinco años.
Tras
este periodo de total aislamiento, se trasladó con dos compañeros a una cueva
similar en la montaña de Majella en la región de Abruzos, en el centro de
Italia. Su fama de santidad se extendió por todos los contornos, le siguieron
muchos discípulos con los que fundó la Orden de los Celestinos que sería
aprobada por Urbano IV en 1264, más tarde se unió a los Benedictinos.
Ordenado
de sacerdote en Roma, volvió a la cueva de Nuevo, no se atrevía a celebrar la
misa hasta que oyó una voz del cielo que le decía:"Celebra la Misa,
hijo".
Después
de la muerte de Nicolás IV (4 de abril de 1292), Pietro di Murrone fue elegido
papa, por aclamación (Es decir sin necesidad de votación sino por decisión
unánime de todos los cardenales) esto, tras un período de dos años y tres meses
en el que la silla de San Pedro permaneció vacante debido a la división del
colegio cardenalicio. Cuando menos lo esperaba, se presentaron ante él varios
obispos para notificarle que había sido elegido Papa. Era ya un anciano, estamos
en el año 1294. Todos lo aceptaron bien porque se necesitaba un Papa santo que
guiara la muy lastimada Iglesia que llevaba nada menos que dos años sin Papa.Era inexperto tanto en
el gobierno de la Iglesia como en la política; aun así –y en contra de su
voluntad– abandonó su retiro y aceptó el cometido.
Al
ser nombrado Pontífice, se puso el nombre de Celestino V. Tras su coronación en
la ciudad de L'Aquila, rechazó los símbolos del poder imperial y de la
escolástica, adoptó como característica de su gobierno la simplicidad de Cristo
e instaló su sede en Nápoles, donde hizo su entrada a lomos de un asno, allí
mandó construir una cabaña para vivir mejor en soledad.
El
pontificado de Celestino V fue de pocos meses, nombró doce cardenales, entre
los cuales había siete franceses y cinco italianos (ninguno romano), y además
cinco de ellos eran monjes. Según algunos historiadores, a partir de dicha
elección se puede entrever los deseos de reforma de Celestino V de la Curia
Romana. Favoreció grandemente el movimiento de los franciscanos espirituales, permitiéndoles
vivir según la regla estricta y el testamento de san Francisco, separándoles de
la Orden de los Frailes Menores y sujetándolos directamente a la obediencia del
papa en una nueva orden.
Rápidamente,
el pontífice ganó enemigos en la curia romana por causa de sus reformas, y
estos ya no le seguían en sus decisiones, por lo que pensó en delegar el
gobierno de la Iglesia en tres cardenales. Sin embargo, el cardenal Matteo
Rosso le hizo observar que "la esposa de Cristo nunca se ha casado con
tres maridos", por lo cual renunció a dicho pensamiento.
Al
no tener experiencia diplomática, entendió que corría el riesgo de ser manejado
por otros más poderosos que él, presentó su renuncia el 13 de diciembre de
1294. Por escrito dio las siguientes razones: por enfermedad, por falta de
conocimientos y para retornar a su vida de ermitaño. Duró en el Papado tan sólo
5 meses. Fue el Primer Papa que renuncia al papado, y el ultimo que lleva ese
nombre.
Diez
días después de la renuncia, se reunió el cónclave que, en un solo día de
deliberaciones, eligió al cardenal Benedicto Caetani que tomó el nombre de
Bonifacio VIII.
Bonifacio
VIII trasladó inmediatamente la sede papal a Roma ordenando a Celestino V que
lo acompañara, temeroso de que el pueblo napolitano, contrario a su elección,
lo siguiera considerando como el legítimo pontífice y se provocase un cisma. En
el trayecto, Celestino V logró escapar y refugiarse en su antigua celda del
Monte Morrone hasta que, acosado por Bonifacio VIII, intentó infructuosamente
huir a Grecia, siendo detenido, sometido a juicio y encarcelado en la torre del
castillo de Fumone, cerca de Anagni, donde falleció el 19 de mayo de 1296, tras
diez meses de confinamiento.
Pietro
del Murrone fue sepultado en la iglesia de San Antonio de la abadía celestina
que dependía de la casa madre de la orden por él fundada.En febrero de 1317,
sus restos fueron trasladados a L'Aquila, y depositados en la basílica de Santa
Maria di Collemaggio, donde había sido coronado papa.
Fue
canonizado por Milagros concedidos después de su muerte y por su probada
santidad por el Papa Clemente V el 5 de mayo de 1313.
Oh, Jesús, Rey y Señor de la Iglesia:
renuevo en tu presencia mi adhesión incondicional a tu Vicario en la Tierra, el
Papa.En él Tú has querido
mostrarnos el camino seguro y cierto que debemos seguir en medio de la
desorientación, la inquietud y el desasosiego.Creo firmemente que, por medio de él, tú nos gobiernas, enseñas y
santificas, y bajo su cayado formamos la verdadera Iglesia: una, santa,
católica y apostólica.Concédeme la
gracia de amar, vivir y propagar como hijo fiel sus enseñanzas.Cuida su vida, ilumina su inteligencia, fortalece su
espíritu, defiéndelo de las calumnias y de la maldad.Aplaca los vientos erosivos de la infidelidad y la
desobediencia, y concédenos que, en torno a él, tu Iglesia se conserve unida,
firme en el creer y en el obrar, y sea así el instrumento de tu redención.Amén.
El 18 de Mayo nuestra Iglesia recuerda al papa Juan I, el papa #LIII (53)
de nuestra Iglesia Catolica, Y martir por la causa de Cristo. Año 526, Italia.
Era
italiano, de Toscana. En el año 523 cuando fue elegido Sumo Pontífice, en
Italia gobernaba el rey Teodorico que apoyaba la herejía de los arrianos.(los arrianos niegan que Jesucristo es
Dios y esto es algo muy grave y contrario a la religión Católica).
En
ese año el emperador Justino de Constantinopla decretó cerrar todos los templos
de los arrianos de esa ciudad y prohibió que los que pertenecían a la herejía
arriana ocuparan empleos públicos. El rey Teodorico obligó entonces al Papa a
que fuera a Constantinopla y tratar de obtener que el emperador Justino quitara
las leyes que habían dado contra los arrianos. Pero Juan no tenía ningún
interés en que apoyaran a los herejes. Y así lo comprendió la gente de esa gran
ciudad.
Más
de 15,000 fieles salieron en Constantinopla a recibir al Papa Juan con velas
encendidas en las manos y estandartes. Y lo hicieron presidir muy solemnemente
las fiestas de Navidad. Y claro está que el emperador Justino, aunque les
devolvió algunas iglesias a los arrianos, no permitió que ninguno de estos
herejes ocupara puestos públicos.
El
Rey Teodorico se encendió en furiosa rabia, y al llegar el Santo Padre a Ravena
(la ciudad donde el rey vivía) lo hizo encarcelar y fueron tan crueles los
malos tratos que en la cárcel recibió, que al poco tiempo murió. pereció como
víctima por Cristo Señor en Rávena en el año 526.Junto con el Papa fueron martirizados también
sus dos grandes consejeros, Boecio y Símaco.
Y
dicen los historiadores que el rey Teodorico sintió tan grande remordimiento
por haber hecho morir a San Juan Primero, que en adelante lo veía hasta en los
pescados que le servían en el almuerzo.
Señor y Padre Nuestro,
permítenos seguir poniendo la confianza en nuestros sacerdotes y guías, en los
obispos y el papa que es el marinero que has puesto al frente de tu barca, que
ese “Tu eres Pedro, y sobre esta piedra edificare mi Iglesia” siga siendo
nuestra confianza. Te encomendamos a nuestro papa Francisco y a todos nuestros Obispos,
Sacerdotes y Diáconos. Por Jesucristo Nuestro Señor, San Juan I, ruega por
nosotros. Amén.
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17 de Mayo, nuestra Iglesia recuerda a San Pascual Bailón, Religioso
Franciscano. Patrono de los Congresos y Asociaciones
Eucarísticas. Año 1592, España
Pascual
nació el 16 de mayo de 1540 en Aragón, España, hijo de humildes campesinos,
Martin Bailón e Isabel Yubero. Le llamaron Pascual porque nació en la vigilia
de Pentecostés. Desde los 7 hasta los 24 años trabajó como pastor de ovejas. Tal
era su amor a la Eucaristía que el dueño del rebaño decía que el mejor regalo
que podía ofrecerle al niño era permitirle asistir algún día entre semana a la
Santa Misa.
A
los 24 años ingresó en el convento de los frailes menores (franciscanos) de
Alvatera. Al principio no lo aceptaron por su poca instrucción. Apenas había
aprendido a leer para rezar el pequeño oficio de la Santísima Virgen María que
llevaba siempre mientras pastoreaba. Los franciscanos le asignaron oficios
humildes. Fue portero, cocinero, mandadero y barrendero.
Su
tiempo libre lo dedicaba a la adoración Eucarística, de rodillas con los brazos
en cruz. Por las noches pasaba horas ante el Santísimo Sacramento. Continuaba
su adoración tarde en la noche y por la madrugada estaba en la capilla antes
que los demás.
Pascual
compuso varias oraciones muy hermosas al Santísimo Sacramento y el sabio
Arzobispo San Luis de Rivera al leerlas exclamó admirado: "Estas almas
sencillas sí que se ganan los mejores puestos en el cielo. Nuestras sabidurías
humanas valen poco si se comparan con la sabiduría divina que Dios concede a
los humildes".
Lo
primero que hacía al llegar a algún pueblo era dirigirse al templo y allí se
quedaba por un buen tiempo de rodillas adorando a Jesús Sacramentado.
Sus
superiores lo enviaron a Francia a llevar un mensaje. Tenía que atravesar
caminos llenos de protestantes. Un día un hereje le preguntó: "¿Dónde está
Dios?". Y él respondió: "Dios está en el cielo", y el otro se
fue. Pero enseguida el santo fraile se puso a pensar: "¡Oh, me perdí la
ocasión de haber muerto mártir por Nuestro Señor! Si le hubiera dicho que Dios
está en la Santa Hostia en la Eucaristía me habrían matado y sería mártir. Pero
no fui digno de ese honor".
Llegado
a Francia, descalzo, con una túnica vieja y remendada, lo rodeó un grupo de
protestantes y lo desafiaron a que les probara que Jesús sí está en la
Eucaristía. Y Pascual que no había hecho estudios y apenas si sabía leer y
escribir, habló de tal manera bien de la presencia de Jesús en la Eucaristía,
que los demás no fueron capaces de contestarle. Lo único que hicieron fue
apedrearlo. Y él sintió lo que dice la S. Biblia que sintieron los apóstoles
cuando los golpearon por declararse amigos de Jesús: "Una gran alegría por
tener el honor de sufrir por proclamarse fiel seguidor de Jesús".
Hablaba
poco, pero cuando se trataba de la Sagrada Eucaristía, lo inspiraba el Espíritu
Santo. Siempre estaba alegre, pero nunca se sentía tan contento como cuando
ayudaba a Misa o cuando podía estarse un rato orando ante el Sagrario del
altar.
Cuando
estaba moribundo oyó una campana y preguntó: "¿De qué se trata?".
"Están en la elevación en la Santa Misa". "¡Ah que hermoso
momento!", y quedó muerto en aquel preciso instante, era el 15 de Mayo de 1592,
el Domingo de Pentecostés en Villareal, España.
Fue
beatificado el 29 de Octubre de 1618 por el Papa Pablo V, y canonizado el 16 de
Octubre de 1690 por el Papa Alejandro VIII. Es considerado Patrono de los
Congresos y Asociaciones Eucarísticas, patrono de los cocineros y del municipio
de Obando en Filipinas.
Señor y padre Nuestro que
por la intercesión de San Pascual, logremos un inmenso amor por la Sagrada
Eucaristía, un fervor muy grande en nuestras frecuentes visitas al Santísimo y
una grande estimación por la Santa Misa. Por Jesucristo Nuestro Señor, San
Pascual Bailón, ruega por nosotros. Amén.
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El 16 de Mayo, la
Iglesia celebra a San Juan Nepomuceno, Santo presbítero y mártir del secreto de
confesión. Año 1345-1393, Republica Checa/Italia
Nació en la ciudad Nepomuk, situada en la región de
Bohemia, actual República Checa, alrededor del año 1345, su nombre de pila es
Juan Welflin o Volfín. El nombre de Nepomuceno lo toman del lugar donde nació
Nepomuk. Su infancia y primera juventud transcurrieron en un período de notable
florecimiento cultural y religioso en el Reino de Bohemia, bajo el gobierno del
reinado de Carlos IV, quien también fue Emperador del Sacro Imperio Romano
Germánico. Desde muy joven Juan mostró una inclinación hacia los estudios y la
vida eclesiástica. Se estima que su familia pertenecía a un estrato social que
le permitió acceder a una buena educación.
Cursó estudios en la prestigiosa Universidad de
Praga, donde se nutrió de los conocimientos teológicos y canónicos de la época,
destacándose por su inteligencia y su aplicación. Posteriormente, amplió su
formación en la Universidad de Padua, en Italia, uno de los centros de estudios
jurídicos más importantes de Europa, donde obtuvo el doctorado en Derecho
Canónico en 1387. Esta sólida preparación académica lo perfiló como un
eclesiástico competente y versado en las leyes de la Iglesia, cualidades que le
abrirían las puertas a importantes responsabilidades dentro de la archidiócesis
de Praga. Su trayectoria académica evidencia un intelecto agudo y una
dedicación al servicio de la verdad y la justicia.
Una vez ordenado sacerdote, Juan Nepomuceno
desempeñó diversos cargos eclesiásticos con notable diligencia y sabiduría,
ganándose el respeto y la estima de sus superiores y de los fieles. Fue notario
público, secretario del arzobispo Juan de Jenštejn y, posteriormente, canónigo
de la catedral de San Vito en Praga, además de ejercer como predicador y
vicario general del arzobispado, una posición de gran responsabilidad en la
administración diocesana. Su ascenso en la jerarquía se debió a su probada
capacidad, su integridad moral y su profundo sentido pastoral, cualidades que
lo harían destacar aún más en los difíciles momentos que se avecinaban. Su vida
antes del martirio ya era un testimonio de servicio y dedicación.
El episodio central que define la santidad y el
martirio de San Juan Nepomuceno está intrínsecamente ligado a su papel como
confesor de Sofía de Baviera, la segunda esposa del rey Wenceslao IV de
Bohemia. El monarca, conocido por su carácter irascible, suspicaz y a menudo
cruel, comenzó a albergar sospechas infundadas sobre la fidelidad de su esposa,
obsesionándose con conocer el contenido de sus confesiones sacramentales para
confirmar o desmentir sus celos. Esta pretensión real chocaba frontalmente con
la doctrina católica sobre la inviolabilidad absoluta del sigilo sacramental,
que obliga al confesor a guardar secreto total sobre lo escuchado en confesión,
aun a costa de su propia vida. La tensión entre el poder real y la autoridad
eclesiástica, ya existente por otras disputas, encontraría en este punto un
trágico desenlace.
El rey Wenceslao IV intentó por diversos medios,
incluyendo halagos, promesas y, finalmente, severas amenazas, que Juan
Nepomuceno le revelara los pecados o las confidencias de la reina. El santo
sacerdote, sin embargo, se mantuvo firme en su negativa, argumentando que el
secreto de confesión era sagrado e inviolable, y que ni siquiera la autoridad
real podía dispensarlo de ese deber fundamental de su ministerio. Esta postura
inquebrantable exacerbó la furia del monarca, quien veía en la resistencia del
vicario general un acto de desafío a su poder absoluto. Diversos análisis
históricos sugieren que, además del asunto del sigilo, existían otros
conflictos jurisdiccionales entre el rey y el arzobispo, en los cuales Juan
Nepomuceno también defendió con firmeza los derechos de la Iglesia.
La confrontación llegó a su clímax en marzo de 1393,
cuando, tras un nuevo y violento interrogatorio en el que el rey Wenceslao IV
incluso habría participado personalmente en las torturas, Juan Nepomuceno
persistió en su negativa a violar el secreto de confesión. Viendo que no
lograría doblegar la voluntad del santo, el monarca, en un arrebato de ira,
ordenó su ejecución. La noche del 20 de marzo de 1393, a Juan Nepomucenolo ataron doblado con la cabeza pegada sobre los pies, y luego fue
arrojado desde el Puente de Carlos, en Praga, a las aguas heladas del río Moldova,
consumándose así su martirio. Este fenómeno ha sido objeto de estudio por
juristas y teólogos, destacando la primacía de la ley divina sobre las
disposiciones humanas injustas.
La ejecución de San Juan Nepomuceno, llevada a cabo
con nocturnidad y con la intención de ocultar el crimen, no tardó en ser
conocida por el pueblo de Praga, causando una profunda conmoción y una
inmediata veneración hacia el mártir. Según
la tradición, en el lugar donde su cuerpo fue sumergido en el río Moldova
aparecieron cinco estrellas luminosas, un signo interpretado como una
manifestación celestial de su santidad y de la injusticia cometida. Este
detalle, recogido en numerosas representaciones iconográficas del santo,
contribuyó a forjar su imagen como «mártir del sigilo sacramental» y a extender
rápidamente su culto. El cuerpo del santo fue recuperado días después por los
fieles y sepultado con honores en la catedral de San Vito.
El martirio de San Juan Nepomuceno no fue un hecho
aislado, sino que se inscribió en un contexto de crecientes tensiones entre el
poder real de Wenceslao IV y la autoridad eclesiástica, representada por el
arzobispo Juan de Jenštejn. El rey pretendía controlar los nombramientos
eclesiásticos y los bienes de la Iglesia, encontrando una firme oposición por
parte del arzobispo y de clérigos fieles como Nepomuceno. La brutalidad del
asesinato puso de manifiesto la tiranía del monarca y la heroicidad de quienes
se atrevieron a resistirle en nombre de la fe y la justicia.
Fue beatificado en 1721 por el Papa Inocencio XIII. En
1725, una comisión de sacerdotes, médicos y especialistas encontraron que la
lengua del mártir se encontraba incorrupta, aparentemente seca y gris. De
repente, en presencia de todos empezó a tomar apariencia de ser la de una
persona viva, todos se pusieron de rodillas ante este milagro, fue el cuarto
milagro que realizó el santo antes de ser proclamado oficialmente como tal. Fue
canonizado solemnemente el 19 de marzo de 1729 por el Papa Benedicto XIII, un
reconocimiento oficial que consolidó su posición como uno de los grandes
mártires de la Iglesia.
San Juan Nepomuceno es invocado como patrono de
Bohemia, de los confesores, del secreto de confesión, y también como protector
contra las calumnias y las inundaciones, y como patrono de los puentes, debido
a las circunstancias de su martirio. Numerosas estatuas del santo se erigen en
puentes de toda Europa, recordando su sacrificio y ofreciendo un punto de
referencia espiritual para los transeúntes. En Praga, en el puente desde el
cual fue echado al río, se conserva una imagen de este gran santo, y muchas
personas, al pasar por allí le rezan devotamente. Sus reliquias se guardan en
Praga, en la iglesia metropolitana de San Vito.
Para la reflexión:
Que podemos aprender del martirio de San Juan Nepomuceno?
Oh, Dios, que, como
San Juan Nepomuceno, sepamos callar lo que debemos callar, no permitas que
nuestra lengua sea motivo de habladurías o escándalos. Que el día de hoy si
abrimos la boca sea solo para alabar a Dios, para pedir ayuda si la necesitamos
o para alabar al prójimo. Endulza Señor nuestras palabras, que lleven paz a
donde sea necesario. Por Nuestro Señor Jesucristo, San Juan Nepomuceno, ruega
por nosotros. Amén.
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15 de Mayo, nuestra Iglesia recuerda a San Isidro Labrador, Santo campesino. Patrono de los agricultores españoles,
de los ingenieros técnicos agrícolas y de los ingenieros agrónomos. Año 1130,
España.
Nació
por el año de 1082 en Madrid, España, durante el reinado de Alfonso VI, monarca
que reconquistó las tierras de ese entorno. Se dice que fue bautizado con el
nombre de Isidro en honor de san Isidoro, sabio y santo Arzobispo de Sevilla en
la época visigoda. Según el poeta Lope de Vega los padres de San Isidro se
llamaban Pedro e Inés una familia humilde de agricultores de colonos mozárabes,
y situó su vida inicial en el arrabal de San Andrés de la villa de Madrid,
trabajaban en campos arrendados.
Se
conocen algunos detalles de su vida por las alabanzas que indica un códice
encontrado en la Iglesia de San Andrés en 1504 (denominado como Códice de San
Isidro y escrito a finales del siglo XII) y donde se denomina Ysidorus Agricola.
San
Isidro pasó su infancia en los arrabales de San Andrés, algunos autores afirman
que su nombre completo era Isidro de Merlo y Quintana, era conocido por llegar
tarde al trabajo y ser reprendido habitualmente por ello.
La
zona en la que vivía Isidro era militarmente inestable por encontrarse cercana
a la frontera entre los reinos cristianos y musulmanes: la Extremadura
castellana. Se sabe que el emir Alí ibn Yúsuf desplegó sus ejércitos en el año
1110 por el centro de la península ibérica haciendo que la familia de Isidro se
traslade a Torrelaguna.
Fu
allí donde contrajo matrimonio con una joven procedente de la villa de Uceda,
María Toribia (santa María de la Cabeza) con quien convivió en Torrelaguna, y
es posible que allí tuvieran a su hijo, al que la tradición después conoció con
el nombre de San Illán o Ivan de Vargas, en honor a su amo Juan (Ivan) de
Vargas.
Uno
de los milagros más conocidos del santo es aquel según el cual el niño cayó a
un pozo muy profundo. Santa María rogó a su marido que lo salvase y al instante
el agua del pozo subió milagrosamente hasta el brocal, llevando al niño sobre
sus aguas intacto. San Illán nunca ha sido canonizado y no figura en ningún
santoral, aunque en el ámbito comarcal es venerado de la ermita de la Virgen de
la Antigua cerca de la población de Mora, en la provincia de Toledo. Su comarca
lo festeja el 16 de mayo, es considerado abogado contra la rabia.
San
Isidro es conocido por los milagros que se sucedieron en vida, se cuenta que visitaba
a menudo las escasas iglesias que tenía Madrid y al principio otros campesinos
decían que esto lo hacía por holgazanería en lugar de por devoción. Una vez el
terrateniente Juan de Vargas salió a comprobar si esto era cierto, y encontró a
los ángeles arando en su lugar.
Otro
milagro cuenta que una vez se presentó un pobre en su casa pidiendo de comer y
él fue a darle de la olla de comida que había preparado su mujer, y la olla,
que estaba medio vacía, se llenó de comida. También se decía que la providencia
hacía que su cosecha siempre fuera muy grande, y compartía lo que tenía con los
hombres, las aves y otros animales.
Isidro
falleció en el año 1172, su cadáver se enterró en el cementerio de la Iglesia
de San Andrés dentro del arrabal donde había vivido. Se conoce este dato por
mencionarlo el códice que acompañaba a los restos del cuerpo momificado
(incorrupto) de Isidro. En 1213 el rey Alfonso VIII, como agradecimiento al
Santo por su intervención en la victoria de las Navas de Tolosa levantó una
capilla en su honor en la iglesia de San Andrés y colocó su cuerpo incorrupto
en la llamada arca «mosaica». A pesar de que no hubiera sido aún santificado en
el siglo XIII. Parece ser que el fervor religioso popular de los madrileños por
la figura de Isidro Labrador era ya muy alta en este siglo.
San
Isidro es el primer laico casado llevado a los altares tras un proceso de
canonización instruido por la Congregación de Ritos. Los promotores de esta
canonización fueron varios integrantes de la familia de los Lujanes, de los
Vargas y la casa real de los Austrias. Fue beatificado por Pablo V en 1619 y
canonizado el 12 de marzo de 1622 por Gregorio XV, junto a san Felipe Neri,
santa Teresa de Jesús, san Ignacio de Loyola y san Francisco Javier. En 1960 el
papa Juan XXIII le declara mediante bula como santo patrón de los agricultores
españoles.
Sobre el solar de lo que fue su casa en
Madrid donde se cree que paso el milagro de la resurrección de su hijo, casa del
hacendado Juan de Vargas, hay actualmente un museo de San Isidro, llamado desde
2007 hasta finales de 2012 Museo de los Orígenes con exposiciones temporales
sobre la ciudad y también con recuerdos relativos a la vida del santo.
Su cuerpo permanece incorrupto, se
conserva en el altar mayor de la Colegiata de San Isidro, en un arca mortuoria,
estando custodiado junto con las reliquias de Santa María de la Cabeza por la
Real, Muy Ilustre y Primitiva Congregación de San Isidro de Naturales de
Madrid. Se realiza la misa pontifical y procesión el día 15 de mayo, donde
acuden autoridades y el pueblo de Madrid.
San Isidro Labrador,
que como tu seamos capaces de dejar las labores cotidianas un momento y no
olvidemos de darle un tiempo a hablar con Dios, a la meditación y la contemplación
de su amor en nuestras vidas. Por Nuestro Señor Jesucristo, San Isidro
Ladrador, ruega por nosotros. Amén.
El 14 de Mayo, nuestra Iglesia recuerda a San Matías, apóstol
“póstumo” elegido después de la muerte de Judas. (Siglo I)
San Matias es conocido como el apóstol postumo (Se
llama póstumo al que aparece después de la muerte de otro) Es el apóstol No. 13
(El 14 es San Pablo).
Los únicos datos que se tienen de San Matías es que
nació en algún momento del Siglo I en Judea.Desde
su más tierna infancia estudió la Ley de Dios bajo la guía de San Simeón, el
Receptor de Dios. Cuando Jesucristo se reveló al mundo, San Matías creyó en Él
como el Mesías, lo siguió constantemente y se contó entre los Setenta y dos discípulos
a quienes el Señor “envió de dos en dos delante de él”. Matías acompañó al
Salvador, desde el Bautismo hasta la Ascensión.
Cuando San Pedro decidió proceder a la elección de un
nuevo Apóstol para reemplazar a Judas, la elección cayó sobre Matías, quien
pasó a formar parte del grupo de los doce. La Sagrada Biblia narra de la
siguiente manera su elección:
“Los discípulos presentaron dos candidatos: José, hijo
de Sabas y Matías. Entonces oraron diciendo: "Señor, tú que conoces los
corazones de todos, muéstranos a cuál de estos dos eliges como apóstol en
reemplazo de Judas". Echaron suertes y la suerte cayó en Matías y fue
admitido desde ese día en el número de los doce apóstoles (Podemos leer la
historia completa en Hechos de los Apóstoles, capítulo 1).
Clemente de Alejandría afirma que se distinguió por la
insistencia con que predicaba la necesidad de mortificar la carne para dominar
la sensualidad. Esta lección la había aprendido del mismo Jesucristo.
Según la tradición, predicó primero en Jerusalén y en Judea
junto con sus compañeros, lo que le costó el encierro en la cárcel. Tras su
salida, el apóstol Matías viajó a Amasea, donde se vio obligado a transitar
diversos peligros mortales.
Se conocen dos tradiciones sobre su muerte. Los griegos
sostienen que evangelizó la Capadocia y las costas del Mar Caspio, que sufrió
persecuciones de parte de los pueblos bárbaros. En su regreso a Judea, enfrentó
al sumo sacerdote judío Ananías y su odio a Cristo. Utilizando las profecías
del Antiguo Testamento, el Apóstol demostró que Jesucristo es el Dios Verdadero
y el Mesías prometido. Después de estas palabras, Matías fue condenado a muerte
por el Sanedrín y apedreado.
Otra antigua tradición cuenta que murió crucificado,
que obtuvo la corona del martirio en Cólquida, lo que hoy sería Abjasia y Mingrelia, las regiones más
occidentales de Georgia. (Entre el mar muerto y mar caspio, al sur de rusia, al
norte de Armenia) en el año 80.
Lo pintan con
una cruz de madera en su mano. por eso los carpinteros le tienen especial
devoción.Es venerado como el santo patrono de los
arquitectos.
Para la reflexión:
¿Como puedo tomar la cruz que Cristo me ha dejado para
evangelizar en la actualidad?
Oh,
Dios que has llamado a San Matías a tu servicio, un apóstol que no brilló de
manera especial, sino que fue como tantos de nosotros, un discípulo del montón,
como una hormiguita en un hormiguero. Concédenos por su intercesión que
seamos santos así, buscando la santidad
en lo cotidiano en lo común y corriente. que cumplamos bien cada día nuestros
propios deberes y siempre por amor de Dios y con amor a Dios. Por Nuestro Señor
Jesucristo, San Matías apóstol, ruega por nosotros. Amén
Bendiciones
en Cristo Jesús. En "SABIDURIA DE LOS SANTOS-Santoral" compartimos
una breve biografía del Santo de cada día 🎧.
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