jueves, 29 de octubre de 2026

Octubre 29 San Narciso de Jerusalen


 

El 29 de Octubre, nuestra iglesia recuerda a San Narciso de Jerusalén. Siglo I Israel/Palestina

Narciso nació a finales del siglo I (alrededor del año 99 d. C.), siendo de origen griego. Se formó en el cristianismo bebiendo en las mismas fuentes de la nueva religión. Debieron ser sus catequistas aquellos que el mismo Salvador había formado o los que escucharon a los Apóstoles.

Sirvió fielmente a su comunidad como presbítero mucho antes de recibir la consagración episcopal. Por el año 180 fue consagrado obispo trigésimo de la sede de Jerusalén, era de avanzada edad (alrededor de los 80 años), pero con el ánimo y dinamismo de un joven.

Durante una celebración de la Vigilia Pascual, la comunidad se quedó sin aceite para alimentar las lámparas que iluminaban la liturgia nocturna. Ante la escasez y la angustia de los fieles, Narciso, con profunda fe, mandó a los servidores que trajeran agua de un pozo cercano. Tras orar devotamente sobre el líquido, ordenó que lo vertieran en las lámparas: milagrosamente, el agua se convirtió en aceite, ardiendo con claridad y asombrando a toda la comunidad. 

En el año 195, San Narciso presidió un concilio en Cesarea para resolver un gran dilema: unificar con Roma la fecha de la Pascua. Mientras algunas regiones de las Iglesias de Asia Menor (como Éfeso), la celebraban según el calendario judío, San Narciso fue respaldando y alineando a las Iglesias de Oriente con la postura del Papa San Víctor I (obispo de Roma), logrando que se conmemorara siempre en domingo, fue así como toda la Iglesia empezó a caminar unida en la misma fe y celebración.

Permitió Dios que le visitara la calumnia. Tres de sus clérigos, movidos por la envidia ante su ejemplo y reprensiones, lo acusaron falsamente ante la comunidad de un grave pecado de impureza, sellando su mentira con terribles juramentos (pidiendo quemarse o perder la vida si mentían). Ante la infamia, el santo perdonó a sus difamadores y, viendo en ello la mano de Dios, renunció silenciosamente al gobierno de su grey para retirarse al desierto como ermitaño durante ocho años.

La envidia es el reflejo de un corazón egoísta que se entristece ante el bien o el éxito ajeno. El envidioso, incapaz de alcanzar las virtudes del otro, recurre a la crítica y a la calumnia para destruir lo que no puede imitar. Lejos del amor que se alegra con el bien del prójimo, la envidia consume el alma y desordena la comunidad. Dios, que tiene toda la eternidad para premiar o castigar, algunas veces lo hace también en esta vida, como en el presente caso. Uno de los maldicientes hace penitencia y confiesa en público su infamia. Posteriormente, los otros dos también revelaron su falsedad y se quebraron bajo el remordimiento. Limpio de toda culpa, regresa Narciso de su auto destierro.

 Al retornar, continuó pastoreando a sus fieles con gran sabiduría. Debido a su avanzada edad y a que su cuerpo acusaba el desgaste de los años la Iglesia de Jerusalén dispuso que el joven obispo San Alejandro fuera nombrado su coadjutor para auxiliarle en el gobierno de la diócesis. San Narciso falleció pacientemente en oración alrededor del año 216 d. C., rebasando los 116 o 117 años de vida.

 Es reconocido tradicionalmente por los fieles y el martirologio como patrono de La Ciudad de Jerusalén, de los Obispos y pastores, la Longevidad y los ancianos, siendo un testimonio vivo de que la utilidad y la fecundidad espiritual no terminan con los años, sino que la vejez puede vivirse con una profunda fecundidad en la oración y el consejo.

 Hoy en día se suele descartar a los mayores bajo la premisa de que ya "no son productivos". San Narciso asumió su obispado en la vejez y continuó pastoreando hasta superar los cien años. Su vida subvierte la cultura del desecho y nos recuerda que los ancianos son pilares de sabiduría, intercesión y memoria para la sociedad.


Para la reflexión:

¿Existe en este momento alguna situación en mi vida en la que me sienta herido por la incomprensión, la crítica o la envidia de otros, y de qué manera podría entregar ese peso en silencio a Dios?

Señor y Padre Nuestro, San Narciso nos enseña a llevar la cruz con paciencia. Hoy, como ayer, la envidia sigue presente en el mundo y a menudo nos toca sufrir sus consecuencias. Concede que, a ejemplo de este santo obispo, sepamos responder a las ofensas con el silencio de la fe y el perdón sincero. Danos la humildad para confiar siempre en tu justicia, guardando la paz en el corazón y la caridad hacia quienes nos rodean. Por Jesucristo nuestro Señor. San Narciso de Jerusalén, ruega por nosotros. Amén.


Video de la vida de San Narciso de Jerusalen

Octubre 28, San Simon y San Judas Tadeo

El 28 de Octubre, nuestra Iglesia celebra a San Simón y San Judas Tadeo, Apóstoles de nuestro Señor Jesucristo y Testigos de la Fe. Siglo I, Principio de nuestra era Cristiana.

 

El 28 de octubre, nuestra Iglesia universal celebra la festividad de dos de los doce apóstoles elegidos por Nuestro Señor Jesucristo: San Simón y San Judas Tadeo. Según la antigua tradición, ambos compartían una cercanía tan grande que siempre iban juntos a todas partes para predicar la Palabra de Dios, razón por la cual la liturgia conmemora su memoria en un mismo día.

Ambos formaron parte del círculo íntimo de Jesús: presenciaron sus milagros en Galilea y Judea, escucharon sus sermones, recibieron el Espíritu Santo en forma de lenguas de fuego el día de Pentecostés, fueron testigos de su Pasión, muerte y gloriosa Resurrección, y contemplaron su Ascensión al cielo.

San Simón: Su nombre significa “Dios ha oído mi súplica”. Antes de conocer a Cristo, pertenecía al grupo de los zelotes, un movimiento judío cuyo fin era trabajar duramente —incluso mediante la insurrección— contra la invasión del Imperio Romano en su tierra. Sin embargo, escuchar la palabra y la enseñanza de Jesús transformó radicalmente su perspectiva política en una apertura total a la universalidad del amor de Dios para toda la humanidad.

San Judas Tadeo: Su nombre hebreo significa “alabanzas sean dadas a Dios”, mientras que el sobrenombre “Tadeo” quiere decir “valiente para proclamar su fe”. Se le llama así para distinguirlo de Judas Iscariote, el apóstol traidor. Durante la Última Cena, fue él quien preguntó al Señor cómo se manifestaría al mundo, recibiendo aquella hermosa promesa: «El que me ame, observará mi palabra, y el Padre mío le amará, y vendremos a él y haremos nuestra mansión en él».

 San Judas Tadeo es autor de una de las epístolas breves del Nuevo Testamento. En ella, con gran firmeza, arremete contra las desviaciones doctrinales de su época y utiliza metáforas de la naturaleza muy gráficas: advierte que aquellos que tienen fe, pero carecen de buenas obras son como "nubes sin agua llevadas por el viento, árboles otoñales sin fruto y olas furiosas del mar que arrojan la espuma de su propia vergüenza". 

Debido a que ambos sellaron su testimonio con la sangre del martirio, el arte sacro los representa tradicionalmente con las herramientas asociadas a su muerte final. A San Simón se le suele pintar con una sierra, ya que la antigua tradición narra que fue martirizado aserrándolo por medio; por su parte, a San Judas Tadeo se le representa frecuentemente portando un hacha, simbolizando que su vida fue entregada siendo decapitado con este instrumento.

Hoy en día San Judas Tadeo es uno de los santos más populares del mundo por su poderosa intercesión en causas difíciles, empleo y vivienda— recibió un impulso místico siglos atrás. La mística Santa Brígida de Suecia relató en sus Revelaciones que el propio Jesucristo la animó a encomendarse con confianza a San Judas Tadeo cuando deseara obtener gracias y favores especiales.

Existe una gran confusión popular con respecto a la imagen de San Judas Tadeo, ya que muchos creen que el medallón que lleva en el pecho es una moneda de oro o plata. La realidad iconográfica es que representa el rostro de Jesucristo (el Mandylion), simbolizando que el apóstol solo actúa en representación de Cristo. Sin embargo, a raíz de esa equivocación visual, han surgido prácticas fuertemente supersticiosas: hay quienes le pegan monedas reales a las figuras creyendo que eso les traerá abundancia o hará que "rinda el dinero". Incluso, sectores al margen de la ley lo adoptan erróneamente como un amuleto de protección para sus fechorías. Olvidamos así que la verdadera devoción no es un truco de magia ni un talismán financiero, sino un llamado a vivir con rectitud y justicia, tal como el apóstol lo enseñó.

¿Qué Podemos Aprender de Sus Vidas? 

En San Simón vemos cómo los ideales puramente humanos, políticos o terrenales pueden ser transformados por la gracia de Cristo en un celo santo por la salvación de las almas. Dios puede transformar nuestra pasión y temperamento para ponerlos al servicio de su Reino.

San Judas Tadeo nos enseña que confesar la fe no es solo decirlo con palabras, sino respaldarlo con obras coherentes, defendiendo la verdad evangélica incluso cuando el entorno cultural se oponga radicalmente a los mandamientos de Dios.

San Simón y San Judas caminaron siempre juntos y nos recuerda que la misión cristiana no se vive en solitario. La comunión fraterna fortalece los pasos en los momentos de prueba y multiplica el fruto de la evangelización.

 

Para la meditación

 ¿De qué manera mis propias pasiones, luchas o intereses diarios pueden ser encauzados hoy para servir mejor al Evangelio?

 Señor y Padre Nuestro, que por la intercesión de San Simón y San Judas Tadeo, también nosotros podamos sentir el llamado de Nuestro Señor para seguirlo en las encomiendas que Él nos ha entregado. Que nuestros corazones puedan unirse, como se unieron los de ellos, al misterio de la vida, pasión, muerte y resurrección de nuestro Maestro. Que nunca olvidemos que la meta final de nuestra vida es la Patria Celestial. Por Jesucristo nuestro Señor. San Simón y San Judas, rueguen por nosotros. Amén.

 

Video sobre la vida de San Simon y San Judas Tadeo

Octubre 27, Santa Teresa Eustoquio Verzeri


 

El 27 de octubre nuestra Iglesia recuerda a Santa Teresa Eustoquio Verzeri. Fundadora de las Hijas del Sagrado Corazón de Jesús. Año 1852, Italia.

 Teresa Verzeri nació nació en Bérgamo el 31 de julio de 1801en el seno de una familia aristocrática su padre fue Antonio Verzeri y su madre Elena pertenecía a la nobleza local, ambos profesaban gran devoción a San Jerónimo. Uno de sus hijos, que fue más tarde obispo de Brescia, se llamaba Jerónimo, y Teresa tenía como segundo nombre Eustoquio en recuerdo de una de las superioras que dirigió el convento que San Jerónimo fundo.  Teresa a pesar de su posición social acomodada, eligió la pobreza y la austeridad para dedicarse por completo a los marginados.

Decidió hacerse religiosa a los diez años el día de su primera comunión. Fue hasta el día de su confirmación años después que el canónigo José Bengalio la ayudo a discernir, puesto que no tenía por seguro que esta fuera la vocación de Teresa. La hizo salir y entrar y salir tres veces del Monasterio Benedictino de Santa Grata en Bérgamo.

Después de haber salido por tercera vez al no encontrar allí su vocación definitiva, Teresa se consagró enteramente a la instrucción religiosa de las niñas en una pequeña casa llamada Gromo, que pronto se convirtió en la semilla de la nueva congregación religiosa que había de fundó en 1831 junto al canónigo José Benaglio

 La vida de la nueva comunidad era muy austera, con largos períodos de silencio y ayuno. Teresa tuvo que hacer frente a muchas dificultades espirituales, dudas y tentaciones. La congregación empezó pronto a crecer, se ingresaron en ella numerosas jóvenes de buena familia, entre las que se contaban tres hermanas de Teresa, María, Judit y Catalina, además de su propia madre que había quedado viuda.

 El canónigo Benaglio se encargaba de la dirección espiritual de la comunidad y ayudó a redactar las reglas y constituciones que comprendían diferentes obras de caridad: escuelas para los niños pobres, visitas a las mujeres enfermas, centros religiosos y de recreación para las jóvenes que se hallaban en peligro y, sobre todo, retiros para mujeres según el espíritu de San Ignacio de Loyola.

 Durante el proceso de expansión de su obra en Brescia, contó con la amistad y el apoyo del Beato Luis María Palazzolo, quien la ayudó en las remodelaciones de las casas para la congregación.

 En 1841, Teresa y sus compañeras pudieron hacer la profesión solemne en manos del prefecto de la congregación de obispos y religiosos, el cardenal Constantino Patrizi. Unos cuantos días más tarde, fue publicado el decreto aprobatorio de la Santa Sede y la congregación fue definitivamente confirmada en 1847. Con esta ocasión, se autorizó a la fundadora a abrir una casa en Roma. La beata vivió todavía cinco más años después de la fundación de la casa de Roma. Durante ellos creció en gracia y santidad y su congregación con ella.

 Escribió más de 3,500 cartas de dirección espiritual y organizó tratados pedagógicos de vanguardia para la educación de niñas y jóvenes. Su pedagogía buscaba formar la libertad y la conciencia, no imponer normas mediante la represión.

 El cólera que azotó el norte de Italia le arrebató la vida a Santa Teresa, era el 3 de marzo de 1852. La multitud que asistió a sus funerales fue el mejor testimonio de la reputación de santidad de que gozaba y que no ha hecho sino aumentar con el tiempo.

 En algunas diócesis o comunidades se recuerda el 27 de octubre en conmemoración de la fecha de su beatificación en 1946 realizada por el Papa Pío XII. Fue canonizada el 10 de Junio de 2001 por Juan Pablo II.

 El cuerpo y las reliquias de Santa Teresa Eustoquio Verzeri se encuentran veneradas y conservadas en la Capilla de las Hijas del Sagrado Corazón de Jesús, en la ciudad de Bérgamo, Italia.

 Se le considera patrona de: Educadores sociales huérfanos y niñas, jóvenes en situación de riesgo social y de personas que atraviesan por situaciones de oscuridad o aridez espiritual (dado los prolongados períodos de dudas y "ausencia de Dios" que ella misma padeció y ofreció con paciencia).

 La Congregación de las Hijas del Sagrado Corazón de Jesús sigue activa en el mundo. Tienen presencia apostólica en cuatro continentes: Europa (Italia, Albania), América (Brasil, Argentina, Bolivia), África (República Centroafricana, Camerún) y Asia (India). Mantienen viva la misión original a través de colegios, orfanatos, residencias universitarias, centros de formación femenina, misiones rurales y acompañamiento en retiros espirituales.

 

¿Qué podemos aprender de su vida?

La paciencia en el discernimiento: Su historia de entrar y salir tres veces del monasterio enseña que no encontrar el camino a la primera no es un fracaso, sino un proceso de maduración espiritual donde Dios va moldeando el corazón para la misión correcta. A pesar de vivir luchas internas y tentaciones profundas, mantuvo intacta su fidelidad a la caridad y al servicio al prójimo.

 

Para la reflexión:

¿somos capaces de confiar en que Dios es quien prepara nuestro corazón para una misión determinada? Tal vez no la que quiero, sino la que El necesita.

 Oh Dios que con el ejemplo de Santa Teresa Eustoquio nuestras comunidades sigan creciendo en el llamado a la vocación de jóvenes valientes que respondan con generosidad a la llamada de Dios. Así serán ante los hombres icono fieles de la esperanza de salvación cumplida en Jesucristo. Por Jesucristo Nuestro Señor, Santa Teresa Eustoquio, ruega por nosotros. Amén.


Video de la vida de Santa Teresa Eustoquio

Octubre 26, San Evaristo, papa


 El 26 de Octubre, nuestra Iglesia recuerda a San Evaristo, el papa #V de nuestra Iglesia Católica. Año 117, Belén de Judea.

Nació por los años 60 en Belén, en el seno de una familia judía asentada en tierras griegas. Gracias a esto, creció alimentado por la tradición hebrea y formado en los liceos helénicos (Centros de Enseñanza) Aunque no conocemos los detalles exactos de su conversión al cristianismo, pronto lo vemos en Roma como un presbítero profundamente estimado por los fieles. Era un hombre docto en la predicación, amplio conocedor de las Sagradas Escrituras y, sobre todo, humilde en el servicio.

A la muerte martirial del Papa Anacleto —sucesor de Clemente—, la mirada de la comunidad se posó en Evaristo. Las crónicas antiguas cuentan que, al ser elegido sucesor del Papa Clemente, intentó rechazar el cargo por no sentirse digno, asumiendo la guía de la Iglesia no como un honor, sino como un servicio dispuesto al sacrificio. La comunidad reconoció su valía y asumió la guía de la Iglesia fechado el día 27 de Julio del año 108.

Durante su pontificado, atendió con amor y entrega a su rebaño. A él se le atribuye la división inicial de Roma en parroquias o sectores para atender mejor a los fieles en constante crecimiento. Asignó a los siete diáconos principales la tarea de velar por los pobres y cuidar de la fe y la predicación de los obispos; esta estructura fue la semilla que siglos más tarde dio origen al Colegio Cardenalicio. Fue uno de los primeros en decretar que la unión matrimonial entre cristianos debía celebrarse y bendecirse de manera pública, evitando las uniones clandestinas y dándole un valor sagrado y transparente ante la comunidad. Defendió la fe frente a los primeros errores gnósticos. Escribió además valiosas cartas a los fieles de África y Egipto para mantenerlos unidos en la fe.

San Evaristo vivió en una época donde la Iglesia era una minoría perseguida. No contaba con grandes templos ni recursos materiales, pero su fe tenía la firmeza necesaria para construir estructuras que perduran miles de años después.

A diferencia de nuestro tiempo, en el que muchas veces buscamos el éxito veloz, el aplauso fácil o los reflectores, San Evaristo nos enseña la fuerza del trabajo silencioso y constante. Él entendió que las grandes obras no nacen del ruido, sino del orden interno, la humildad y el servicio cotidiano a los demás.

Cuando comparamos el siglo I con nuestro siglo XXI, el contraste es evidente: Frente a la prisa y la cultura del "usar y tirar", San Evaristo nos propone construir cimientos sólidos en nuestras familias, nuestras relaciones y nuestro trabajo. Frente a la tentación de buscar reconocimiento rápido, su vida nos recuerda que el verdadero liderazgo se demuestra sirviendo a los demás desde el lugar en que nos encontremos, sin importar si el mundo nos está mirando o no.

Para la reflexión:

¿En qué área de tu vida necesitas dejar de buscar el aplauso rápido para empezar a construir, con humildad y constancia, algo que de verdad permanezca para tu familia y tu comunidad?

Señor y Padre Nuestro. te pedimos que por el ejemplo de San Evaristo fortalezcas nuestra fe, ilumines nuestro entendimiento y protejas siempre a nuestros corazones. Concédenos la gracia de mantenernos unidos a las enseñanzas de tu Iglesia siendo fieles instrumentos de tu amor y de tu verdad. Por Jesucristo nuestro Señor, San Evaristo papa, ruega por nosotros. Amén.


Video de la vida de San Evaristo, papa

martes, 27 de octubre de 2026

Octubre 25, Santa Olga de Kiev



El 25 de Octubre, nuestra Iglesia recuerda a Santa Olga de Kiev, laica, patrona de conversos y viudas. Año 969, Rusia.

 

Se venera a santa Olga junto con su nieto, san Vladimiro como a las primicias del cristianismo en Rusia. Ambos eran bárbaros y crueles antes de su conversión. El príncipe Igor de Kiev, esposo de la santa, murió asesinado. Para vengarlo, Olga mandó dar muerte a los asesinos en calderos de agua hirviente y acabó por medio de la traición, con centenares de sus partidarios. 

Se cree que el bautismo de santa Olga tuvo lugar en Constantinopla, hacia el año 957. La santa representa, en cierto sentido, el elemento germánico de la evangelización de Rusia, ya que alrededor del año 959 pidió al emperador Otón I que enviase misioneros «a la tierra de Kiev»; el emperador manda a misión a san Adalberto de Magdeburgo, pero esta misión fracasó: la santa no consiguió que su hijo se convirtiese al cristianismo. A instancias de su madre, el príncipe respondía con cierta razón: «Si me convierto a una religión extranjera, mis súbditos se reirán de mí», fue hasta la conversión del nieto de Olga Vladimiro, que la religión cristiana hará entrada firme en el estado ruso. 

Santa Olga murió a edad muy avanzada, el año 969. Según el cronista, Olga, después de su conversión, «siguió a nuestro Señor Dios en todas sus obras bondadosas, iluminándose con ellas, vistiendo a los desnudos, saciando a los sedientos y calmando a los peregrinos, a los indigentes, a las viudas y a los huérfanos, compadeciéndose de todos y entregando a todos lo que les era necesario con serenidad y con amor en su corazón». Su nieto Vladimiro, que tenía apenas seis años cuando murió su abuela, hizo abrir su sepulcro y se encontró el cuerpo incorrupto, y lo hizo trasladar a la iglesia de Desiatina. 

No se tiene información disponible sobre la fecha de canonización, la antigüedad de los documentos y de las técnicas usadas para archivarlos, la acción del clima, y en muchas ocasiones el mismo ser humano, han impedido que tengamos esta concreta información el día de hoy. Si sabemos que fue canonizado antes de la creación de la Congregación para la causa de los Santos, y que su culto fue aprobado por el Obispo de Roma: el Papa.

 Se le considera patrona de las viudas y de los conversos.

 ¿Qué podemos aprender de Santa Olga?

 La gracia puede transformar cualquier corazón: Santa Olga demuestra que nadie está demasiado lejos del amor y la misericordia de Dios. Incluso alguien con un pasado marcado por la violencia y el deseo de venganza puede experimentar una transformación radical y convertirse en una nueva criatura en Cristo. Su vida nos recuerda que la conversión no es un evento de un solo día, sino un proceso diario.

Aunque anhelaba ver a su hijo convertido al cristianismo y no lo logró en vida, sembró la semilla y mantuvo su testimonio. Su paciencia dio frutos más tarde a través de su nieto, san Vladimiro, recordándonos que nuestras oraciones y esfuerzos por la fe de nuestros seres queridos nunca son en vano ante los ojos de Dios.

 

Para la reflexión:

 «Mirando la transformación radical de Santa Olga de una vida de dureza y venganza a una vida de profunda caridad y servicio: ¿En qué área de mi vida necesito hoy la gracia de la conversión, y cómo puedo dejar que el amor de Dios reemplace cualquier rencor o deseo de justicia propia en mi corazón?»

 Oh Dios que has permitido en Santa Olga un ejemplo de conversión y entrega al prójimo en obras y en amor, permítenos con su intercession y su ejemplo a abrir nuestro corazón a la conversión diaria, al amor de nuestro Señor Jesucristo y al amor al prójimo. Por Jesucristo Nuestro Señor, Santa Olga, ruega por nosotros. Amén.

 Video de la vida de Santa Olga de Kiev

Octubre 24, San Antonio Maria Claret


 

El 24 de Octubre, nuestra Iglesia recuerda a San Antonio María Claret, Obispo, fundador de los Misioneros hijos del inmaculado Corazón de María (Claretianos).  Año 1870, España.

 

Fue el quinto hijo de los Españoles Juan Claret y de Josefa Clarà, nace el 23 de Octubre de 1807 en Sallent, Barcelona. Fue bautizado como Antonio, y en su ordenación episcopal, incluyo el nombre de María en el suyo por devoción a la madre de Jesucristo. Trabajó en los telares de su padre desde los doce años, a los diecisiete, su padre lo envía a la escuela Comercial de La Lonja en Barcelona para apoyar su carrera como industrial textil. A pesar de su prometedor futuro, después de cuatro años regresa a Sallent, su pueblo natal, e ingresa en el seminario de Vich, tenía 22 años. Se ordenó sacerdote en 1835.

Viajará mucho por las tierras catalanas desde 1843 hasta que es enviado por el obispado a Canarias. Fundó la Librería Religiosa a través de la cual intenta luchar a favor de la fidelidad a la religión católica dentro del país. En 1849 regresa a Vich, donde funda la Congregación de los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María junto con otros 5 sacerdotes y casi inmediatamente recibe la notificación de su nombramiento como arzobispo de Santiago de Cuba el 20 de mayo de 1850 a donde se traslada un año después.

En Cuba, en 1855 con la madre María Antonia París, fundó el Inmaculado Corazón de María, al año siguiente, sufre un atentado durante una visita a Holguín. Poco después vuelve a España al ser nombrado confesor de la reina Isabel II.

 Con motivo de la revolución de 1868 tiene que exiliarse a París junto con la reina, donde funda las Conferencias de la Sagrada Familia. Participa en la preparación del Concilio Vaticano I en el que interviene defendiendo la infalibilidad pontificia. Posteriormente se traslada a la comunidad que sus misioneros tienen en Prades (Francia), pero tendrá que refugiarse en la abadía de Fontfroide al ser perseguido por motivo de sus vínculos políticos con la corte de Isabel II.

 Allí fallece a los 63 años el 24 de octubre de 1870. Sus restos mortales se trasladaron a Vich en 1897. Fue beatificado por el papa Pío XI el 25 de febrero de 1934 y canonizado por Pío XII el 7 de mayo de 1950. Se le reconoce como patrono de los mercaderes textiles, de la prensa católica, de la diócesis de las Islas Canarias, y de los estudiantes y educadores claretianos.


¿Qué podemos aprender de San Antonio María Claret?

A pesar de tener un futuro prometedor y próspero en la industria textil, tuvo la valentía de renunciar a sus ambiciones personales para responder al llamado de Dios cuando sintió su verdadera vocación a los 22 años. Su ejemplo nos muestra que es Dios quien nos llama, pero que nosotros debemos responder con honestidad a ese llamado. San Antonio supo usar de manera creativa los medios para evangelizar utilizando las herramientas de su época (creó la Librería Religiosa y difundió la prensa católica) para llevar el mensaje de la fe de manera masiva e innovadora, que nos nos asuste la tecnología, mas bien que aprendamos a controlarla y usarla para llevar la palabra de Dios a los confines de la tierra.

 

Para la reflexión:

¿De qué manera puedo poner hoy mis talentos, mi profesión o mis recursos cotidianos al servicio de mi comunidad y de los que más lo necesitan? 

Dios nuestro, que fortaleciste al obispo san Antonio María con admirable caridad y paciencia para evangelizar a los pueblos, concédenos, por su intercesión, la gracia de buscar lo que te agrada y trabajar incansablemente en ganar para Cristo a los hermanos. Por Jesucristo Nuestro Señor, San Antonio María Claret, ruega por nosotros. Amén.


Video de la vida de San Antonio Maria Claret

viernes, 23 de octubre de 2026

Octubre 23, San Juan Capistrano


El 23 de Octubre nuestra Iglesia recuerda a San Juan Capistrano, religioso predicador de la orden de los Frailes Menores (Franciscano). Año 1456, Italia.

 

Nació en Capistrano, diócesis de Sulmona, Italia, en 1385. Fue hijo de un caballero francés que murió cuando Juan era joven. 

Estudió Derecho en Perugia, donde se convirtió en un jurista de gran talento, hasta el punto de que en 1412 fue nombrado gobernador de la ciudad. 

Cuando estalló la guerra entre Perugia y Malatesta en 1416, Juan trató de conseguir la paz, pero lo tomaron prisionero de guerra. El cautiverio marcó para él un momento decisivo: reflexionando sobre la fragilidad de las ambiciones mundanas, del mismo modo que lo había hecho san Francisco siglos antes. En la cárcel decidió entregarse del todo a Dios. Tuvo un sueño en el que vio a San Francisco que le llamaba a entrar en la orden franciscana.

 Una vez liberado, ingresó en la Orden de los Frailes Menores de Perugia el 4 Octubre de 1416 atraído por la espiritualidad franciscana. Tenía 30 años por lo que el maestro de novicios lo puso a prueba dándole los más humildes oficios. 

Fue discípulo de san Bernardino de Siena. Se convirtió en uno de sus colaboradores más cercanos y lo defendió abiertamente cuando fue acusado de herejía a causa de su devoción al Santísimo Nombre de Jesús. Juan adoptó como emblema el acrónimo IHS (griego koiné ΙΗΣ Iesous <<Jesús>> "Jesús, Salvador de los hombres") que se convirtió en el estandarte de su misión.

Se distinguió como predicador aun siendo diácono y fue ordenado a los 33 años. Por 40 años fue predicador itinerante por Italia y otros países estableciendo comunidades franciscanas. Muchos jóvenes le seguían a la vida religiosa.

Juan tenía gran don para la diplomacia. Era sabio y prudente sabiendo medir sus palabras para que estas sirvan la voluntad de Dios. Cuatro Pontífices (Martín V, Eugenio IV, Nicolás V y Calixto III) lo emplearon como embajador en muchas y muy delicadas misiones diplomáticas con muy buenos resultados.

 Fue nombrado inquisidor contra las desviaciones heréticas de los “Fraticelli” que fue un grupo o movimiento radical que surgió dentro de la propia Orden Franciscana que llevaban la idea de la pobreza al extremo. el Papa lo nombró para investigar y corregir a estos grupos (función inquisitorial) para evitar que cayeran en el fanatismo o se separaran de la Iglesia.

 Fue enviado como representante pontificio a diversas regiones de Europa, entre ellas Austria, Baviera, Polonia y Tierra Santa, donde trabajó por el acercamiento de los armenios a la Iglesia de Roma.

Era llamado a todas partes para sostener la fe, combatir los errores doctrinales, alentar a los fieles y anunciar el Evangelio, llevando consigo con frecuencia una cruz de madera. Fue nuncio apostólico en Austria donde predicó extensivamente. También predicó con gran fruto en Polonia invitado por Casimiro IV. 

En 1454, el Papa Calixto III lo comisionó para dirigir una cruzada en defensa de la cristiandad ante el peligro de la invasión musulmana en Europa, A sus 70 años y debilitado, el anciano fraile obedeció y reunió a miles de campesinos para defender la ciudad de Belgrado. Se decía que los cuarteles parecían casas de religiosos más que campamentos militares porque en ellos se rezaba y se predicaba la virtud, se celebraba misa diaria. En el campo de batalla no usó espadas, sino una cruz de madera y un estandarte con el Nombre de Jesús, infundiendo valentía. Recorría las filas infundiendo ánimo a los soldados campesinos al grito de: «¡Jesús, Jesús, Jesús!». Tras intensas oraciones y el rezo del Ángelus, lograron una victoria histórica el 22 de julio de 1456, salvando a la región. 

San Juan de Capistrano había ofrecido a Dios su vida por salvar la cristiandad, Dios le aceptó su oferta. Los cadáveres de los muertos en batalla causaron una epidemia de tifo que también contagió al santo que ya estaba débil y anciano. Murió en Ilok (en la actual Croacia) el 23 de octubre de 1456.

 Su cuerpo fue acogido con veneración y su ejemplo recordado a lo largo de los siglos. Tras su muerte, su tumba se convirtió en un concurrido lugar de peregrinación. En la actualidad: La Iglesia y Convento Franciscano de San Juan Capistrano en Ilok, Croacia, conserva el sepulcro histórico y es el centro de veneración principal dedicado al santo en la región. Algunas reliquias menores se conservan también en la diócesis de Capestrano (Italia).

 Fue Beatificado el 19 Diciembre 1650 por Inocente X y Canonizado el 16 Octubre 1690 por Alejandro VIII. Es patrono de los juristas de Belgrado y de Hungría y desde 1984 es venerado como patrono de los capellanes militares.

 En Estados Unidos su nombre es famoso por la misión franciscana en California que lleva su nombre, esta misión fue fundada por San Junípero Serra en 1776. Es conocida popularmente como «La joya de las misiones» (Jewel of the Missions), es una de las más emblemáticas y hermosas de las 21 misiones franciscanas fundadas en la Alta California. La Misión conserva campanas históricas fundidas en los siglos XVIII y XIX. Hoy en día, las campanas se siguen tocando manualmente en fechas muy especiales, como el día de la fiesta del santo (23 de octubre), el día de la fundación (1 de Noviembre) y durante las festividades de las golondrinas.

* Cada año, en torno al 19 de marzo (Día de San José), miles de golondrinas americanas (petrochelidon pyrrhnota) regresan fielmente desde Argentina (tras un viaje de más de 10,000 kilómetros) para anidar en las ruinas de la Misión de San Juan Capistrano. El pueblo celebra cada marzo el tradicional «Fiesta de las Golondrinas» con desfiles conocidos como (Swallows Day Parade). En otoño (alrededor de octubre), las aves emprenden su viaje de regreso al sur. Esta misión une la memoria de este gran fraile con la labor misionera en el continente americano del siglo XVIII, convirtiéndose en un símbolo de fe, historia y naturaleza en California.

¿Qué podemos aprender de su vida? San Juan Capistrano ya tenía una carrera consolidada como jurista y gobernador a los 30 años cuando lo perdió todo y terminó en prisión. No se rindió ante el fracaso ni la pérdida de estatus civil; convirtió la adversidad en el inicio de su verdadera vocación. Además, a los 70 años —edad en la que muchos buscan descanso— asumió una de las misiones más difíciles de su vida en la defensa de Europa. Nos enseña que para Dios nunca es tarde para empezar de nuevo ni para ser instrumentos de cambio.

 

Para la reflexión:

 ¿A qué preocupación o carga de nuestro corazón nos vendría bien hacer un espacio hoy para entregársela a Dios y dejarlo actuar a Él?»

 Dios nuestro, que elegiste a san Juan de Capistrano para confortar a tus fieles en la adversidad, te pedimos que nos mantengas bajo tu protección y conserves siempre en paz a tu Iglesia. Por Jesucristo Nuestro Señor San Juan Capistrano. Ruega por nosotros. Amén.


Video de la vida de San Juan Capistrano


 

Octubre 29 San Narciso de Jerusalen

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